
Talando árboles de madrugada (El Trome – La calle está dura – 05/08/09)
Estos días han sido, por decir lo menos, extraños.
El viernes 31 de julio apareció en los diarios y en los noticieros el anuncio de la muerte de 300 palomas y aves en el distrito del Rímac: al caer la tarde, aparecieron muertas en los parques y techos de las casas. Los vecinos no solo reclamaron por el terrible incidente (no se sabe quién lo hizo), sino que exigieron a su municipalidad que retire los cuerpos de las aves para evitar enfermedades.
El 4 de agosto nos enteramos de que, una vez más, el Metropolitano había sido postergado. Es hora de hacer apuestas para ver cuándo se inaugura y hasta dónde llegará (antes llegaba a Carabayllo, luego a Comas y ahora al Óvalo del Naranjal). Cada vez más chico, cada vez más caro.
La madrugada del 5 de agosto fue una mañana aciaga para los vecinos de Chorrillos: 150 árboles de este distrito fueron talados a escondidas, mientras la gente dormía. No, no los sacaron de raíz. Simplemente los mataron. Los dejaron sin posibilidad de ser reubicados, gracias a un contingente organizado de empleados municipales y policías, que entre gallos y media noche, por órdenes de la Municipalidad de Lima, arrasaron con sus sierras el poco verde que nuestra ciudad-desierto nos guarda. El motivo: nuevamente, las obras del Metropolitano.
Un árbol sobrevivió, gracias al heroico cordón humano que formaron los vecinos de Chorrillos; esa fuerza humana pudo más que la fuerza absurda de las tinieblas. Ahora solo queda defender ese árbol para que guarde la memoria de este 5 de agosto, cuando la incomunicación de la autoridad reinó por encima de la vida. Se trata claramente de un caso en que las disculpas no sirven y donde no hay opción para remediar lo ocurrido: lo hecho, hecho está. Y no, 3 000 árboles plantados luego de terminadas las obras no podrán compensar los 150 árboles que tenían más de 25 años de vida.
Mañana –jueves 6 de agosto– hay un plantón a las 5.30 p.m. en el Parque Niño Héroe de la Av. El Sol, en Barranco, convocado por los vecinos organizados de Salvemos Barranco. Esta vez el reclamo es la instalación de la mesa de diálogo, una promesa para la solución de los problemas de los barranquinos por parte de la Municipalidad Metropolitana de Lima. Promesa, por supuesto, incumplida. Los vecinos de Barranco han decidido instalar la mesa ellos mismos bajo el lema: ¡Basta de mecidas!

Ahora que lo pienso, estos días no son extraños, sino típicos días limeños: las autoridades no hablan –con sus vecinos–, los políticos prometen y no cumplen, la vida de otros seres no parece ser importante, la prioridad está en construir y poner más y más cemento. Al final, lo menos importante son las personas.
Enlaces:
Jason ataca Chorrillos con motosierra (Utero remake)
Jason ataca Chorrillos con motosierra (La República – Augusto Álvarez Rodrich)
1984, pesadilla municipal (Perú 21 – Fritz Du Bois)
***Escrito por MAE***